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Infinitivo por imperativo

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Cuando se da una orden a una segunda persona (del singular o del plural), deben usarse las formas propias del imperativo, si la oración es afirmativa, o las formas correspondientes del subjuntivo, si la oración es negativa, va introducida por la conjunción  que  o se dirige a un interlocutor al que se trata de usted. Singular Tómate toda la sopa y deja de protestar. No te enfades y ponnos otro café. Que te calles. Hágame caso. Plural ¡Venid aquí ahora mismo, granujas! Poneos el pijama y dormíos cuanto antes. No lleguéis tarde. Que os estéis quietos. Cierren la puerta y siéntense, por favor. No se considera correcto el uso del infinitivo en lugar del imperativo para dirigir una orden a una segunda persona del plural, como se hace a menudo en el habla coloquial: ¡Venir aquí ahora mismo, granujas!     Poneros el pijama y dormiros cuanto antes. Solo es válido el empleo del infinitivo con valor de imperativo dirigido a...

Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas

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Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos:  Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto:  El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad . La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos. El uso genérico del masculino se basa en su condición de térm...

Imprimido/impreso, freído/frito, proveído/provisto

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Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso, freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados. Los dos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de pasiva perifrástica, aunque la preferencia por una u otra forma varié en cada caso. Ejemplos: Hemos imprimido cinco copias / Habían impreso las copias en papel fotográfico. Nos hemos proveído de todas las copias / Se había provisto de copias abundantes. Las empanadillas han ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo. Fuente: http://www.rae.es/consultas/dobles-participios-imprimidoimpreso-freidofrito-proveidoprovisto  

Por qué «oler» se escribe sin h y «huele» se escribe con ella

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En español se escribe siempre h que (salvo contadas excepciones) delante de los  diptongos /ua/, /ue/, /ui/, tanto en posición inicial de palabra como en posición interior a  comienzo de sílaba, esté o no justificada esa h por la etimología: huelga, huella, huerto,  hueso, huevo, huir, deshuesar, parihuela, vihuela, etc. Esta hache, que el uso constante  se encargó de consolidar, es herencia de la costumbre antigua de indicar con ella que, en  esas voces, la u era vocal, y no consonante. Esa práctica se inició en épocas en que los  grafemas u y v no tenían aún diferenciados sus usos y ambos podían representar tanto el  fonema vocálico /u/ como el consonántico /b/; así, para evitar que una grafía como ueso (del lat. ossum ‘hueso’), habitual en el español medieval, se leyera erróneamente /béso/  en lugar de /uéso/, se comenzó desde antiguo a escribir una h delante de la u para  indicar su valor vocálico, diferenciándos...

El plural en palabras terminadas en -y: ¿ponis, ponies o ponys?

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Antes no había un criterio fijado, pues en castellano no es normal esta terminación. Ahora se han adaptado recientemente al castellano varias palabras con esta terminación, la mayoría de ellas procedentes del inglés. La norma que rige para ellas en la formación del plural es la siguiente: la y se convierte en i latina en el singular y se le añade la -s del plural. Ejemplos: Penalty > penalti - penaltis Panty > panti - pantis Hippy > jipi - jipis Derby > derbi - derbis Punky > punki - punkis Pony > poni - ponis Curry > curri - curris Whisky > güisqui - güisquis (o wiski - wiskis) Son, pues, incorrectos los plurales del tipo *penalties y *penaltys, *ponies y *ponys, *derbies y *derbys, etc. De igual forma, las palabras extranjeras que se han adaptado al castellano hacen el plural en -s, convirtiendo la y en i.  Ejemplos: Jersey > Jerseis (no jerseyes ni jerseys) Gay > Gais (no gayes ni gays)

Nombres propios compuestos

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Antes los nombres propios compuestos se escribían siempre en palabras separadas y con tilde, si la exigían las reglas de acentuación, en el primer componente, aunque este se suele pronunciar átono: José Luis, María Ángeles, Ángel María, Juan Pablo, José Ángel, etc. Ahora, en la Ortografía de 2010, se admite, aunque aún es minoritaria, la escritura de los nombres propios compuestos en una sola palabra y con la desaparición de la tilde del primer componente, si esta le correspondía como palabra autónoma. Se trata de seguir así la pauta de unir en una sola palabra aquellos compuestos cuyo primer componente es átono.  Ejemplos: Joseluís · Mariángeles · Joseángel, Angelmaría · Juampablo  Obsérvese que al escribir en una palabra estos compuestos, se necesitan los cambios exigidos por las reglas ortográficas generales: colocar tilde en el segundo compuesto agudo acabado en -n, -s o vocal por dejar de ser monosílabo (Joseluís), convertir la n en m ante b...

USO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

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Los puntos suspensivos tienen dos funciones principales: a) Indicar suspensión del discurso. b) Indicar omisión de algún elemento en un texto. Por lo que respecta a su ortografía hay que saber lo siguiente: a) Después de los puntos suspensivos unas veces se escribe mayúscula y otras, minúscula, dependiendo de si se da por concluido el enunciado o si se retoma este a continuación. b) Los puntos suspensivos son incompatibles con el punto (con alguna pequeña excepción). c) En cambio, son compatibles con la coma, el punto y coma y los dos puntos. d) Son también compatibles con signos dobles como los paréntesis, las rayas y las comillas. Pero para utilizar correctamente este signo de puntuación no basta con conocer sus funciones y las consideraciones ortográficas anteriores. Además hay que tener algunas nociones ortotipográficas: a) Los puntos suspensivos son tres y solo tres. b) Se escriben pegad...